Estándar

A veces me pesa su felicidad y su libertad y me estrechan el alma.

Aunque fui una de las causantes para ello, y ni recibir un “gracias” un “-tenía razón” solo un “-bonita noche” por cortesía.

Pero bueno creo que son lecciones para ese tipo de incrédulos que pensamos en el otro y no sólo en el egocentrismo que nos llena cada día. Y puede que esos agradecimientos vengan de otras maneras por ahora me ahorrare las lágrimas y las ganas de que su “fantasma” aparezca y quiera buscarlo para poder seguir mi camino.